
Ciudad Guayana.- Las noches son mágicas, en especial aquellas donde el arte se hace presente con todas sus manifestaciones. Así fue el ocaso del pasado viernes 30 de julio en el edificio de CVG antiguo Maxy`s donde nueve agrupaciones corales, la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de Ciudad Guayana y el Ballet Zandra Patricia festejaron el bautizo del libro “Guayana, coral in crescendo… voces, cantos y huellas” escrito por David Bastardo.
El compilatorio biográfico, que reúne a los coros más importantes de la zona, los directores más destacados y los profesores que han trascendido en la musicología, es señal de la sólida plataforma de los grupos vocales del estado Bolívar, en especial en Ciudad Guayana.
El trabajo realizado por Bastardo logró congregar en papel y en un mismo escenario a grupos, que quizás de otra forma no hubiesen logrado coincidir, en un evento titulado Encuentro Sinfónico Coral “Guayana in crescendo”. El homenaje a los coralistas fue organizado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de la Plataforma del libro y la lectura, el Instituto Municipal de Cultura Caroní y los anfitriones, la Orquesta Sinfónica de Ciudad Guayana.
David Bastardo, natural de San Félix es músico, guitarrista, arreglista y director coral durante 20 años. Su primera publicación “Guayana, coral in crescendo” surgió por la idea de unir el trabajo del movimiento coral en la ciudad. “Necesitamos rendir homenaje a aquellos que han hecho canto coral desde hace muchísimo tiempo de manera anónima, los coralistas, así como a los directores que han entregado sus vidas, con un objeto que quede en el tiempo y el espacio a través de un libro”.
El músico estuvo durante cuatro años, de manera salteada, recolectando la información, la cual fue suministrada por las mismas agrupaciones. “Los conozco a todos, son mi familia. Gran parte del libro es conocimiento previo, pero los directores me facilitaron mucho”.
El autor hace un llamado a las agrupaciones, que prácticamente continúan activas desde su fundación, y a las instituciones para unificar criterios, fortalecer y trabajar de manera conjunta para seguir haciendo eventos como los del pasado viernes.
Un regalo de todos
El libro “Guayana, coral in crescendo” pertenece a la colección musical Bemol del Sistema Nacional de Imprentas Regionales Bolívar y fue realizado por la Fundación editorial El Perro y la Rana. En sus páginas está relatado el nacimiento y crecimiento de casi todas las agrupaciones vocales de la ciudad y sus directores, algunas de ellas participaron en la actividad motivada al bautizo del mismo.
Las corales asistentes fueron: Coral Sidor, director Erasmo Bejas; Coral Juan Bautista Plaza del CEMI, director Orlando Sifontes; Coral Cerro Bolívar de Ferrominera Orinoco, director el maestro Proto López; Coral Polifónica Edelca Guayana, director Ibrahim Zurita; Coral Entre Notas de la Clínica Familia, director Larrys Salinas; Coro de la Orquesta Sinfónica, dirigido por Víctor Hugo García; Coral Vocal 9, director Antonio Grilli e Ibelitze Hernández; Coral La Porfía, dirigido por Proto López y la Coral Infantil Integrada de Guayana, director Larrys Salinas.
Luego del bautizo oficial de la publicación por parte de las autoridades del MPPPC, el autor y el padrino Erasmo Bejas, el Ballet Zandra Patricia tomó posición conjuntamente con las corales y la orquesta sinfónica con el montaje de la pieza guayanesa “Viajera del río”, autor Manuel Yanez Caicedo. Durante la segunda estrofa del vals, la agrupación dancística sorprendió con la llegada de la primera bailarina Paola Robles deleitando al público con su sonrisa y su desenvolvimiento en escena. “Paola es un ángel de la tierra” expresó al público al director Larys Salinas, quien invitó a los presentes a colaborar para la compra del pasaje al extranjero para que la niña recib

a un tratamiento para la colocación de una prótesis para el brazo y la pierna derecha los cuales perdió a raíz de un accidente de tránsito.
La velada culminó con la interpretación de las canciones Venezuela y Alma Llanera, con la presencia de más de 200 personas en escena y más de 300 personas en el público, sin duda un evento sin precedentes y que los guayaneses espera se repita pronto